Clínicas de rehabilitación de adicciones DF

En Superadic, una de las mejores clínicas de rehabilitación de adicciones DF, a continuación les contaremos cuáles son las etapas de una adicción, con el fin de identificarlas en nuestros seres queridos, y de este modo poder tomar una acción para ayudarles a recuperar su salud y su vida.

En muchas ocasiones podemos pensar que el tema de las adicciones está lejos de nuestra familia, o que no nos alcanzará, sin embargo no porque no exista el día de hoy este problema en nuestra vida significa que nunca lo habrá… debemos tomar en cuenta que en cualquier momento algún familiar o nosotros mismos podemos generar o ya tener alguna conducta adictiva.

La adicción se define como la dependencia fisiológica y/o psicológica a alguna sustancia psicoactiva legal, como por ejemplo el cigarro y el alcohol, o ilegal como la cocaína, marihuana, el crack, el cristal por mencionar algunas; al abuso del consumo de estas sustancias causa la búsqueda ansiosa de la misma, lo que nos lleva después a presentar conductas adictivas, pero la conducta adictiva no solo se trata de consumir alguna sustancia psicoactiva, a continuación describimos algunas conductas adictivas:

  • Compras compulsivas. Es común que cuando nos sentimos tristes tengamos la necesidad de “llenar un vacío”, el cual aparentemente se llena cuando compramos algo que nos gusta demasiado, sin embargo aquello que se compra no siempre es algo que necesitamos, es un objeto más, que solo por un momento nos hace sentir mejor, y después “el vacío” regresa, convirtiendo este acto en una conducta adictiva tanto en mujeres como en hombres.
  • A esta conducta se le conoce como ludopatía, aquellos juegos al azar que provocan tanta adrenalina, que dan como resultado una adicción por ganar, que al final solo nos pueden llevar a perder no solo lo material, sino también lo más importante que tenemos, que es la familia.
  • Relaciones tóxicas. Todos alguna vez hemos estado involucrados en una relación toxica donde la codependencia es el principal factor que altera la relación, se convierte en una relación donde se cree que no hay salida, que no se podrá vivir sin la persona amada y conforme pasa el tiempo la persona puede llegar a olvidarse de ella misma y vivir solo para cumplir las expectativas de los demás
  • Todos alguna vez hemos mentido o dicho alguna “mentira piadosa” como le llamamos, pero ¿Qué sucede cuando este se vuelve frecuente?, ¿Cuándo ya no podemos dejar de mentir?, ¿Cuándo nos creemos nuestras propias mentiras?, ¿Cuándo mentir se vuelve nuestro estilo de vida?, en ocasiones podemos no tomarlo en cuenta pensando en que “no pasa nada, solo fue una mentirita, nadie lo va a descubrir”, pero recordemos que el mentir una vez nos lleva a mentir dos o tres o más veces, hasta llegar al punto de no poder parar, provocando estrés, ansiedad, tensión e inseguridad, sentimientos que harán que no podamos disfrutar del día a día.
  • Comer compulsivamente. Este tipo de conducta puede desencadenar algún trastorno alimenticio, lo que provocará problemas del estado de salud que harán que la persona, si no recibe ayuda a tiempo, termine en un hospital.
  • Presentar irritabilidad y alteración en sus estados de ánimo. Hay personas que pueden estar pasando por un mal momento, sentirse tristes y pensar que es pasajero, o que es fácil de superar, pero recordemos que siempre debemos hacer un alto en nuestras emociones, observarlas, sentarnos a sentir y descubrir qué es lo que nos está sucediendo antes de que la tristeza nos lleve a lastimarnos, a aislarnos de nuestros seres queridos y vivir atrapados en un pasado que solo nos hundirá si no buscamos ayuda a tiempo.
  • Estar consumiendo alguna sustancia psicoactiva, estar metidos en apuestas, las compras compulsivas, la irritabilidad, la depresión nos pueden llevar a cometer esta conducta, ya que para algunos puede ser motivo de adrenalina; para las personas que padecen depresión de sentirse solas puede hacerlos sentir en compañía, por lo que una vez más si buscamos ayuda a tiempo para estas conductas, podemos prevenir que se generen otras conductas aún más destructivas.
  • Exceso de trabajo. Una conducta nos puede llevar a otra, siempre que lo que necesitamos es dinero para aquellas cosas que creemos necesarias, el trabajo se convierte en exceso y este exceso en estrés y cansancio que nos deja poco tiempo para poder convivir con la familia, o en otras ocasiones la persona puede trabajar en exceso debido a querer evitar algún problema y esta es su salida fácil, sin darse cuenta que se está convirtiendo en una adicción.
  • Esta última conducta va de la mano con los cambios de estados de ánimo, la irritabilidad, ansiedad, sentirse vulnerable pueden provocar conductas agresivas, ya que la persona no se siente con ánimo de escuchar a los demás o recibir alguna opinión, por lo que se puede observar a la persona a la defensiva, enojada y agresiva, y en ocasiones llegar a hasta los golpes.

Como lo mencionábamos en un principio, es muy importante prestar atención a estas conductas exista o no una adicción, siempre estamos a tiempo de prevenir o de buscar ayuda. Recordemos que las conductas son aprendidas y hoy en día podemos observar a nuestro alrededor estas conductas adictivas, que hacen que nos relacionamos de una manera no tan sana.

En las clínicas de rehabilitación de adicciones DF sabemos que la dependencia a sustancias psicoactivas conlleva a un patrón desadaptativo que se manifiesta en un deterioro clínicamente significativo.

A continuación presentamos el proceso adictivo por el que pasa una persona:

  1. En primer lugar, la persona es tolerante a la sustancia, es decir que necesita aumentar la dosis de lo que consume para llegar al efecto deseado; sin embargo, cada vez la persona necesitará más y más hasta no poder parar.
  2. En segundo lugar tenemos la fase de la abstinencia, que es cuando la persona presenta ansiedad y malestar físico que se quitan una vez que la persona vuelve a consumir.
  3. En la tercera fase, la sustancia es administrada con frecuencia en cantidades mayores.
  4. En esta cuarta etapa, la sustancia sigue administrándose a pesar de tener consciencia de los problemas psicológicos, físicos, económicos e interpersonales que esta esté provocando.
  5. Después de seguir con la administración de la sustancia viene la reducción de actividades sociales, laborales o recreativas.
  6. Por ultimo aparece el deseo persistente o esfuerzo infructuoso de controlar o interrumpir el consumo de la sustancia, la persona quiere ayuda, y al mismo tiempo no quiere dejar de consumir y nuevamente aparecen todas las conductas adictivas antes mencionadas.

Siempre estamos a tiempo de pedir y recibir ayuda, una vez que tengamos en cuenta que este problema no respeta estado civil, género, estado social, en cualquier momento puede aparecer y lo más recomendable es acudir a las clínicas de rehabilitación de adicciones DF a buscar ayuda profesional.

En Clínica Superadic, A.C. te ayudamos a buscar una solución porque sabemos que sí existe.